Seguridad
Flukto reúne a personas que no se conocen. Ese es el sentido — y justo por eso existe esta página.
Antes de ir
- Queda en lugares públicos. Una cafetería, una plaza, una calle con gente. No en casa, ni en la tuya ni en la suya — no la primera vez.
- Dile a alguien dónde estás. Basta un mensaje corto a una persona de confianza.
- Llega y vete por tu cuenta. No dejes que te recojan y no dejes que te lleven a un sitio del que no puedas irte.
- Ten tus cosas contigo — teléfono, llaves, bebida.
Durante el encuentro
- Para en cuanto algo no te cuadre. No le debes a nadie una razón, una explicación ni una segunda oportunidad.
- Alguien que te presiona, te empuja o te hace sentir culpable es la razón para irte — no la razón para quedarte.
- Nadie tiene derecho a tu tiempo, tu dirección, tu dinero ni a nada más que sea tuyo.
Qué hace Flukto para esto
- Nadie ve tu posición exacta. Los demás ven un punto aproximado, de al menos 300 metros de margen y el mismo para todos: un punto fijo dentro de una celda de la cuadrícula, así que mirar dos veces no acota nada.
- Un punto de encuentro es siempre una decisión deliberada de los dos, nunca algo que ocurre automáticamente.
- Cada persona y cada conversación se puede denunciar y bloquear, directamente en la app.
- Las fotos de perfil se revisan antes de mostrarse: por un programa, y en casos dudosos por una persona. Lo que no se ha revisado no lo ve nadie más que tú.
Qué no puede hacer Flukto
No verificamos identidades. No sabemos quién hay detrás de un nombre, y no estamos ahí cuando os veis. Un encuentro ocurre bajo tu propia responsabilidad. Quien te prometa otra cosa, miente.
Si ha pasado algo
En una emergencia en Alemania: 110 (policía) o 112 (ambulancia). Después — o si se trata de alguien en Flukto — escribe a security@flukto.com. Las denuncias desde dentro de la app también nos llegan; el hilo del equipo de Flukto está abierto para cada cuenta.